Artículo escrito y revisado por Sergio Gallego de Lerma Díaz, Psicólogo General Sanitario, colegiado M-34431 y miembro del Colegio Oficial de la Psicología de Madrid.
Hay personas que siguen trabajando y cumpliendo, pero cada semana necesitan hacer un esfuerzo mayor para conseguir prácticamente lo mismo. Empiezan el lunes sin haberse recuperado del todo, llegan al final de la jornada sin energía para nada más y utilizan buena parte del fin de semana simplemente para volver a estar en condiciones de trabajar.
En otros casos el cambio se nota en la relación con el propio trabajo. Algo que antes interesaba empieza a dar igual, aparece más distancia, irritación o cinismo y tareas que antes se resolvían con normalidad empiezan a sentirse como una carga excesiva. El burnout suele desarrollarse de forma progresiva y está relacionado con el estrés laboral crónico, por lo que identificarlo antes de llegar a un nivel de agotamiento muy alto puede facilitar la recuperación.
Qué es el burnout o síndrome de desgaste profesional
La Organización Mundial de la Salud recoge el burnout en la CIE-11 como un fenómeno ocupacional relacionado con el estrés crónico en el trabajo que no se ha gestionado con éxito. Se refiere específicamente al ámbito laboral y no está clasificado como una enfermedad médica independiente. Se caracteriza principalmente por estos aspectos:
Este último punto es especialmente importante. Hay personas que, cuando empiezan a notar que ya no funcionan como antes, responden aumentando el esfuerzo. El resultado puede ser que necesiten todavía más recursos para mantener el mismo rendimiento y tengan cada vez menos oportunidades de recuperarse.
Qué relación hay entre el estrés laboral y el burnout
Puedes atravesar una etapa de estrés laboral y recuperarte cuando disminuye la presión. En el burnout, en cambio, cada vez cuesta más volver al funcionamiento anterior. Terminas la semana agotado, descansas pero no recuperas suficiente energía y, al volver al trabajo, el desgaste reaparece rápidamente.
Con el tiempo también puede cambiar tu forma de relacionarte con el trabajo: empiezas a distanciarte, pierdes implicación, tienes menos paciencia y necesitas un esfuerzo mayor para mantener el rendimiento. Si predominan todavía la tensión, la preocupación, la dificultad para desconectar o la sensación de estar continuamente sobrepasado, puedes ampliar información sobre nuestra terapia online para el estrés laboral.
En algunas personas, el desgaste empieza a notarse incluso antes de comenzar la jornada: aparece preocupación al despertarse, rechazo a salir de casa o ansiedad al pensar en lo que espera al llegar. En este artículo explico con más detalle por qué puede aparecer ansiedad antes de ir al trabajo.
Síntomas de burnout que puedes notar en el día a día
El cansancio es importante, pero no es la única señal. Resulta útil observar qué ha cambiado en tu manera de trabajar y de recuperarte respecto a meses atrás.
También puede aparecer una mayor irritabilidad, tanto durante la jornada como al llegar a casa. Si estás notando menos paciencia, más frustración o que el trabajo está afectando a tus relaciones, puedes ampliar este tema en el artículo sobre irritabilidad y estrés laboral.
Cómo diferenciar el burnout de una etapa de cansancio laboral
Después de unas semanas intensas puedes necesitar varios días de descanso y encontrarte mejor. En un proceso de burnout suele ser más frecuente que la recuperación sea incompleta o dure poco, y que al retomar el trabajo reaparezcan rápidamente el agotamiento y el rechazo. Conviene prestar atención si:
Estas señales no permiten hacer un diagnóstico por sí solas. También hay que valorar cuánto tiempo llevan ocurriendo, qué relación tienen con el trabajo y si existen otros problemas que puedan explicar parte del malestar.
Por qué puedes seguir agotándote aunque intentes trabajar más
En consulta veo con frecuencia que, cuando una persona nota que está rindiendo peor, intenta compensarlo trabajando más. Alarga horarios, revisa más, reduce descansos o se lleva tareas a casa para intentar recuperar el nivel que tenía antes.
Un ejemplo habitual: alguien lleva meses cubriendo el trabajo de un compañero que no se ha sustituido. Al principio compensa quedándose media hora más. Después empieza a revisar el correo por la noche para llegar al lunes con ventaja. Va dejando el deporte, luego los planes entre semana, y termina usando el domingo entero para recuperarse. Cuando llega a consulta, no describe una crisis: describe que ya no le queda nada fuera del trabajo y que ni siquiera está rindiendo mejor.
Algunos patrones frecuentes son:
Por eso conviene valorar tanto las condiciones laborales como la forma en la que estás intentando responder a ellas.
En algunas personas, este esfuerzo constante está relacionado con una fuerte inseguridad en el trabajo. El miedo a no estar a la altura, equivocarse o recibir una valoración negativa puede llevar a revisar más, asumir más responsabilidades de las que puedes sostener o necesitar demostrar continuamente que estás rindiendo bien. Cuando esto ocurre, la inseguridad puede convertirse en una fuente importante de desgaste.
Por otro lado, el esfuerzo constante también está relacionado con la sensación de que no eres tan competente como los demás creen. Aunque existan buenos resultados, necesitas revisar más, prepararte más o trabajar más horas para evitar que aparezca un error que confirme tus dudas. Este patrón es frecuente en el síndrome del impostor y puede mantener un nivel de autoexigencia difícil de sostener durante mucho tiempo.
Ocho señales para situarte
Responde pensando en los últimos tres meses, no en la última semana mala:
Si reconoces varias y llevan meses ocurriendo, no estás ante una mala racha. Esto no es un diagnóstico: sirve para ordenar lo que te está pasando antes de hablarlo con un profesional.
Qué puedes hacer si estás atravesando burnout
No existe una única solución, pero hay varios aspectos que conviene revisar antes de limitarse a esperar a las siguientes vacaciones.
Revisa dónde se está concentrando el desgaste
Identifica qué situaciones están consumiendo más energía: exceso de tareas, reuniones, conflictos, interrupciones, disponibilidad fuera de horario, miedo a cometer errores o responsabilidades que no puedes seguir sosteniendo.
Observa cómo reaccionas cuando notas que rindes peor
Si automáticamente trabajas más, reduces descansos o aumentas tu exigencia, conviene valorar si esa estrategia está ayudando o está haciendo que cada vez tengas menos margen de recuperación.
Empieza a establecer límites concretos
Puede significar priorizar tareas, negociar plazos, dejar de responder mensajes a determinadas horas o reconocer que no puedes asumir una responsabilidad adicional. Si poner esos límites genera mucha culpa o miedo a decepcionar, también es algo que puede trabajarse.
Cuando aceptar nuevas tareas, ampliar horarios o permanecer disponible se convierte en la forma habitual de evitar conflictos o demostrar compromiso, puede aparecer una dificultad para poner límites en el trabajo que contribuya a mantener la sobrecarga.
Valora qué necesita cambiar en el entorno laboral
Una sobrecarga mantenida, poca autonomía, falta de apoyo, horarios excesivos o determinados conflictos no se solucionan únicamente modificando tu manera de pensar. En algunas situaciones también habrá que plantear cambios en las condiciones de trabajo.
Una forma útil de mirarlo es en términos de equilibrio. El desgaste no depende solo de cuánto trabajas, sino de la relación entre lo que se te exige y los recursos que tienes para afrontarlo: autonomía para organizarte, apoyo del equipo, claridad sobre tus funciones, reconocimiento. Esto explica por qué dos personas con la misma carga acaban en sitios distintos: una tiene margen y respaldo, y la otra no. Y explica también por qué a veces el cambio más eficaz no es aprender a gestionar mejor la presión, sino recuperar algo de control sobre cómo trabajas.
Cómo se trabaja el burnout en terapia online
En terapia empezamos valorando cómo se ha desarrollado el agotamiento y qué factores están haciendo que continúe. En algunas personas pesa especialmente la sobrecarga laboral; en otras, la dificultad para desconectar, la autoexigencia o la incapacidad para establecer límites.
Cuando el problema principal es que la jornada termina pero la mente continúa repasando tareas, conversaciones o problemas laborales durante horas, puedes ampliar esta cuestión en por qué cuesta desconectar del trabajo después de terminar.
Dependiendo del caso podemos trabajar:
La terapia puede ayudarte a manejar mejor el estrés, pero también hay que valorar si existen condiciones laborales que necesitan modificarse.
Terapia online para burnout y estrés laboral
En El Psicólogo Virtual trabajamos mediante terapia online con adultos residentes en España y otros países de Europa. La valoración permite conocer qué factores laborales y personales están interviniendo y qué cambios pueden ayudarte a recuperar un funcionamiento más sostenible.
El objetivo es reducir el desgaste, recuperar capacidad para desconectar, revisar límites y autoexigencia y trabajar las decisiones que puedan ser necesarias respecto a tu situación profesional.
Si sientes que cada vez necesitas más esfuerzo para seguir funcionando en el trabajo y no consigues recuperarte aunque descanses, puedes reservar una primera sesión de orientación para valorar tu caso.
Preguntas frecuentes sobre burnout
¿Qué es exactamente el burnout?
El burnout es un fenómeno ocupacional relacionado con el estrés crónico en el trabajo que no se ha gestionado con éxito. Se caracteriza principalmente por agotamiento, mayor distancia o negatividad respecto al trabajo y sensación de menor eficacia profesional.
¿Cómo puedo saber si tengo burnout?
Además del cansancio, conviene observar si ha cambiado tu relación con el trabajo, si necesitas cada vez más tiempo para recuperarte, si ha disminuido tu implicación y si necesitas hacer un esfuerzo mucho mayor para mantener tu funcionamiento habitual.
¿Se puede superar el burnout sin dejar el trabajo?
En algunos casos sí, especialmente cuando pueden modificarse la carga, los límites, los horarios o determinados factores personales y laborales. En otras situaciones las condiciones del puesto tienen un peso importante y puede ser necesario valorar cambios mayores.
¿Descansar es suficiente para recuperarse del burnout?
Puede ser necesario, pero no siempre es suficiente. Si después del descanso vuelven exactamente las mismas condiciones y formas de funcionamiento que provocaron el desgaste, es frecuente que los síntomas reaparezcan.
¿La terapia online puede ayudar con el burnout?
Sí. La terapia puede ayudar a identificar qué mantiene el agotamiento y trabajar aspectos como límites, desconexión, autoexigencia, perfeccionismo, rumiación y decisiones relacionadas con el trabajo.
Autoría y revisión profesional
Este contenido tiene una finalidad divulgativa y no sustituye una evaluación psicológica individualizada. Si los síntomas del estrés laboral interfieren en tu vida diaria, es recomendable consultar con un profesional sanitario especializado.
Artículo escrito y revisado por Sergio Gallego de Lerma Díaz, Psicólogo General Sanitario y psicoterapeuta colegiado M-34431. Trabajo mediante terapia psicológica online con adultos que presentan problemas de ansiedad, estrés laboral, burnout, autoexigencia, rumiación y otras dificultades emocionales, atendiendo a personas residentes en España y otros países de Europa.

Referencias bibliográficas

Psicólogo General Sanitario, colegiado M-34431, especializado en terapia psicológica online para adultos y parejas. Cuenta con formación en Terapia Cognitivo-Conductual, terapias contextuales y de tercera generación, EMDR, Activación Conductual y terapia de pareja, entre otros enfoques basados en la evidencia. En El Psicólogo Virtual aborda problemas como ansiedad, TOC y pensamientos obsesivos, depresión, trauma, dificultades de pareja, autoestima, estrés laboral, insomnio y otros problemas emocionales. Los contenidos de esta web están elaborados desde una perspectiva profesional y divulgativa, apoyándose en la evidencia científica y en la experiencia clínica.


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